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Descripción:
como la palabra lo dice, es un manejo que debe de realizarse antes de
tener alguna enfermedad declarada en el hato.
Como seleccionar un manejo preventivo: es muy significativo el no definir el manejo
para un hato hasta no saber la problemática del mismo y de la zona en
donde esta ubicada. Así como la sintomatología que se pudiera presentar
al momento de la decisión del mismo manejo, tomando en cuenta el estado
reproductivo y los resultados que deseamos obtener del mismo.
Frecuencia del manejo:
es elemental, ya que estamos acostumbrados a realizar un manejo o dos
máximos al año, pero en realidad la frecuencia nos la va a determinar la
incidencia que pudiera haber de cierta enfermedad o cierto parasito. Y
esto solo lo vamos a saber haciendo chequeos rutinarios.
Fechas de manejo:
Lo
mas trascendental en hatos donde no se han realizado manejos
estandarizados es empezar con un calendario de manejos no importando si
hace frió o calor, si esta preñado el hato, lactando o vació, pero es
importante que un hato llegue a la monta y al parto sano, así como las
hembras de reemplazo.
Objetivos:
estos pueden variar de acuerdo a la inspección inicial del hato, pero lo
más comunes son:
1)
Condición física del hato (bajo aprovechamiento del alimento concentrado
o agostadero).
2)
Baja fertilidad.
3)
Abortos (o falta de días al nacimiento).
4)
Cabrito lacio (producido al tercer día de nacido).
5)
Bajo peso al nacimiento y/o mucha diferencia de peso en cuates.
6)
Diarreas, etc.
Resultados:
para obtener éxito en los resultado, es necesario seguir estos puntos
así como realizar un manejo completo el cual proteja todas las
enfermedades y parásitos que se pudieran presentar por ejemplo, si
tenemos un problema de septicemia y parasitosis interna e externa y se
vacuna y desparasita, pero no se baña entonces el resultado es pobre.
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